¿Cómo elegir el detector de movimiento o de presencia más adecuado?

Detector de movimiento por infrarrojosExisten una amplia variedad de detectores de presencia y de movimiento. Los diferentes tipos de detector de movimiento y de presencia que existen hacen que sea difícil elegir la opción más adecuada a cada necesidad y espacio donde se va instalar. Así, podemos encontrar en el mercado diferentes tipos de detectores según su funcionamiento y área en el que se vaya a utilizar: desde sensores de movimiento por infrarrojos o tecnología bluetooth, hasta sensores de movimiento para sistemas de alarmas, sistemas de vigilancia o para el encendido automático de luminarias.

La función de un detector de movimiento o de presencia es doble. Por un lado, ofrecer un ahorro energético y, por el otro, aumentar la seguridad de los espacios donde ha sido instalado.  En función del objetivo que queramos conseguir, instalaremos este aparato en un lugar u otro. Para un espacio donde se quiera aumentar la seguridad, la mejor opción es instalar el detector de movimiento o presencia en el exterior, como por ejemplo el dintel de la puerta de entrada, para que se encienda cuando detecte movimiento.

¿Qué tener en cuenta para elegir un detector de movimiento?

A continuación, te ofrecemos un listado con aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir un detector de movimiento o de presencia:

1) Conocer el punto de instalación del detector. Debemos saber este punto tanto en horizontal, para poder determinar los alcances necesarios (tamaño del local o zona), como en altura, porque estos alcances dependen de la altura de colocación del detector. No podremos determinar el alcance que tiene que tener el detector de movimiento si no fijamos su punto de instalación en el plano. Tampoco podremos saber si el aparato proporciona el alcance necesario si no fijamos su altura de instalación. una manera de comprobar si el detector de movimiento tiene capacidad suficiente para reaccionar en todo el local es poner como ejemplo distintos puntos de colocación y alturas.

2) Conocer el uso del local. No es lo mismo un lugar de paso que una oficina, ya que se desarrollan en cada uno de ellos distintos movimientos. Para lugares de paso, bastará con que el detector de movimiento tenga sensibilidad ante movimientos frontales o transversales (según su colocación) en la zona supervisada. En una oficina, será necesario que el detector sea sensible ante pequeños movimientos, especialmente en las zonas donde existan puestos de trabajo.detector-de-movimiento

3) Si la utilización prevista es continua o de pequeña duración. En una escalera por la que pase menos gente no necesitaremos un detector de movimiento o presencia con medición de luz constante, pero si que será necesario en un local que esté continuamente ocupado para que apague la iluminación en caso de que haya luz natural suficiente, aunque el local no haya quedado vacío. También se puede dar el caso de que necesitemos incorporar al detector un supervisor de “sonido” para que mantenga la luz encendida en aquellas ocasiones donde hay poco movimiento, pero por sonido se puede detectar que el local aún está ocupado.

4) Conocer qué es lo que se quiere controlar. Esto nos permitirá elegir un detector de movimiento o de presencia con el número de canales adecuados. Si solo se va a controlar la iluminación, bastará con un detector de movimiento o presencia de un solo canal. Por otro lado, si queremos incluir la calefacción o cualquier otro sistema, habrá que añadir el número de canales necesarios.

5) Elegir el tipo de instalación que más se adapte al espacio. Existen detectores de movimiento para instalar empotrados, de superficie, en pared, en techo, dentro de luminarias o que por su tecnología pueden estar ocultos en las paredes. La elección de uno u otro dependerá de su punto de colocación y de otros parámetros estéticos.

detectores-de-presencia-Pico-BEG-modelo-master6) Capacidad de ruptura del aparato. Un detector de movimiento o de presencia activa o desactiva el circuito correspondiente a través de un relé, que tiene unas determinadas capacidades de ruptura. Si se sobrepasan dichas capacidades, el aparato no podrá abrir o cerrar el circuito y se estropeará por una sobrecarga. Cuando los aparatos enciendan o apaguen directamente el circuito de iluminación, es muy importante conocer la potencia y el tipo de esta para comprobar que puede operar dentro de esos límites. Con una potencia superior a la que el aparato es capaz de soportar, habrá que recurrir a mecanismos adicionales, como relés, controladores, etc, para controlar los circuitos.

7) Saber si va a estar integrado dentro de algún sistema de control de iluminación, ya sea DALI o KNX, entre otros.

Para aquellos casos en los que un detector de movimiento o de presencia no puede proporcionar el alcance necesario porque el área a supervisar es muy extensa, se puede conectar un aparato esclavo al aparato maestro. Este es el encargado de decidir cuando se encenderá el sistema de iluminación (o aquellos que se le hayan encargado), mientras que los aparatos esclavos amplian la zona de supervisión y controlan cada una de las zonas incluidas dentro de su alcance.

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