10 razones por las que apostar por el cambio a LED

10 razones por las que el cambio a LED es la mejor opción para tu hogarDesde que entrara en vigor el nuevo reglamento europeo con el que se decía adiós a las bombillas halógenas, el cambio a LED se ha hecho cada vez más frecuente y las lámparas LED han empezado a sustituir a las bombillas que se han consumido durante más de un siglo.

Si te has planteado cambiar la iluminación tradicional de tu hogar y comprar bombillas LED, seguro te habrán venido muchas dudas a la cabeza. ¿Es rentable el cambio a LED? ¿Cambio toda la instalación de golpe o espero a que vayan fallando poco a poco las luminarias tradicionales?

Antes de tomar una decisión final sobre el cambio a LED, es necesario que tengas en cuenta tanto el uso como la clasificación de la instalación de iluminación. El cambio a LED empieza a ser rentable a partir del uso de 6 horas diarias. Por otro lado, deberemos identificar qué zonas de la vivienda tienen un uso intensivo y cuáles se utilizan de forma más esporádica.

Ventajas del cambio a LED

Una vez tengamos establecidos estos parámetros, podremos empezar a valorar la opción de comprar bombillas LED. A continuación, te ofrecemos 10 razones por las que el cambio a LED será lo más beneficioso que podrás hacer para tu hogar:

1) Ahorro energético. Las lámparas LED consumen mucha menos energía que las lámparas convencionales. Debido a que solo desperdician una pequeña parte de la energía consumida en emitir calor, pueden conseguir ahorros energéticos de entre el 50 y el 90%.

2) Respeto al medioambiente. La tecnología LED es más ecológica. Debido a que no contienen mercurio, su proceso de reciclado es más sencillo y respetuoso con el medio ambiente. Cumplen además con la normativa europea RoHS de sustancias contaminantes, con la que se restringe el uso de seis materiales peligrosos para fabricar todo tipo de equipos eléctricos y electrónicos, entre ellos el citado mercurio.

3) Bajas emisiones de CO₂. La reducción en el consumo de energía de las lámparas LED se traduce en unas menores emisiones de CO₂ y azufre, lo que favorece e impulsa los esfuerzos por proteger el ecosistema.

4) Vidas útiles más largas. Las soluciones de iluminación LED pueden durar hasta 15 y 25 años con usos de 8 diarias. Frente a las 2.000 horas de una bombilla estándar, las lámparas LED tienen una vida útil de 50.000 horas. Esta longevidad de la lámpara permite ahorros sustanciales, tanto en gastos como en esfuerzos de mantenimiento, convirtiéndola en la alternativa más barata y eficaz para alumbrados públios y de grandes edificios.

5) Se adaptan a nuestras necesidades. Las lámparas LED permiten regular fácilmente su tono e intensidad. En este sentido, se puede programar una instalación de iluminación para que vaya regulando su intensidad y otros parámetros a lo largo del día, en función de las acciones que se realicen en cada momento.

6) No emiten radiaciones potencialmente nocivas. Las lámparas LED, al no emitir radiación infrarroja ni ultravioleta, son menos perjudiciales para la salud.

7) Mejor reproducción cromática. Las lámparas LED ofrecen un mayor control cromático de color, que puede hacerse de forma remota a través de un dispositivo móvil o con una conexión a Internet. Se pueden combinar diferentes LEDS para crear diferentes espectros de color, así como programarse para que varíen su tonalidad y crear diferentes efectos, o simplemente para que se apaguen, se enciendan o modifiquen a gusto del usuario. El índice de reproducción cromática de las lámparas LED suele ser superior a 80, a lo que se une un consumo de energía mínimo.

8) Resistencia a las vibraciones. Las lámparas LED consisten en unas fuentes lumínicas estables que no se ven afectadas por las vibraciones y son muy resistentes a los golpes. De este modo, se evitan los accidentes por rotura accidental y se reduce la producción de deshechos residuales.

9) Control de la luz. Las lámparas LED no requieren de reflectores para dispersar la luz, pudiéndose dirigir a la zona que queramos iluminar con una eficiencia del 90%. Las bombillas LED permiten tener un mayor control sobre la luz, que se puede concentrar y recolectar toda la luz emitida en una bombilla LED para luego dispersarla.

10) Capacidad de respuesta más rápida. Las lámparas LED no necesitan calentarse previamente y ofrecen un encendido instantáneo, por lo que se evitan las molestias que producen las lámparas parpadeantes.

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